Luto en Tenerife y corazones rotos en toda España
Cuando uno abre las páginas de información cada mañana y contempla este tipo de noticias; ni aunque se traguen dos litros de saliva, se cierren los ojos con mucha fuerza y al abrirlos y rascarlos con insistencia se sueñe que esa noticia ha sido un espejismo, uno se vuelve a dar cuenta que la realidad es tan perra que lo que viene a continuación es la pérdida del alma, porque a estas horas está a la altura de mis pies. En lo más profundo de mis entrañas ha brotado un sentimiento de tristeza e impotencia que me supone un esfuerzo titánico hasta el poder sonreír. Como un jarro de agua helada y con una rabia que no se puede expresar con palabras he intentado “asumir” la noticia del asesinato de la menor que desapareció hace diez días en Tenerife.
